''I...I can't get these memories out of my mind And some kind of madness Is starting to evolve''
Del disco The 2nd Law, Muse nos trae una canción que hasta Chris Martin-de Coldplay- la considera una de las mejores canciones que ha escuchado. Y debe ser cierto, estuvo nominada en el reciente Grammy 2013 a Mejor Canción de Rock. Compitiendo con Bruce Springteen, The Black Keys (quienes finalmente se llevaron el premio) y nada más ni nada menos que Coldplay, sí. Contra quienes alaban este temazo.
¿Qué es un buen verano? O mejor dicho, ¿qué son unas buenas vacaciones? Todos debemos tener respuestas muy diversas a ésta pregunta. En lo que sí podemos coincidir, es que unas buenas vacaciones son aquellas que has disfrutado desde que comenzaron hasta el día de hoy, y el de mañana, y pasado y así...Aquellas que te hicieron olvidar todo ese esfuerzo y agotamiento que significó el año.
Unas buenas vacaciones son aquellas que no quieres que terminen porque lo has pasado tan bien y de las que estás tan agradecido, que las recuerdas con una tremenda sonrisa en tu cara.
Así lo ha sido para mí y creo que valió la pena esperar. Esperar durante harto tiempo para que llegaran estas vacaciones.
Cuando escuché ésta canción era la mitad de diciembre del año pasado. Recién empezaba el verano y había terminado todos los examenes. Había terminado todo bien y estaba feliz, tranquila, conforme. Con planes concretos y que funcionaron mejor de lo que creí. Me fui topando con sorpresas en el camino, cosas que a lo mejor alteraban un poco lo que tenía en mente, pero que me hicieron más feliz. Y a ti que estás leyendo ésto ahora, ¿O no que es mucho mejor no planear tanto las cosas?
Ahora la escucho nuevamente y recuerdo con alegría todo lo que ha pasado este verano.
También me alegra mucho ver el vídeo de ésta canción. Me fascina ver como gozan cantando en el escenario con tanta energía, con todos sus sentidos puestos en lo que están haciendo, en hacer lo que más les gusta. Cantando frente a un público infinito que también disfruta con ellos. Eso es lo lindo de los conciertos, estás ahí con una cantidad inmensa de personas que lo pasan increíble cantando, saltando y bailando. Con canciones que ha todos les trae miles de recuerdos, recuerdos tan numerosos como la gente que está ahí. Compartimos lo mismo con experiencias tan únicas. Y quien canta también. Porque por algo ha escrito la canción y le ha puesto un ritmo que lo eleva, que lo hace sentirse tan bien que no quiere detenerse. Que explotan de la alegría que sienten porque ya no les cabe más alegría en el cuerpo.
El pasado 10 de febrero, Mumford & Sons ganaron el Grammy a mejor álbum del año, 'Babel', en dónde está ésta canción y Best Long From Music Video. En 2010 estuvieron nominados a Mejor Artista Nuevo y Mejor Canción de Rock con Little Lion Man
Si estuve desaparecida por mucho tiempo, fue porque me fui a misiones a Salamanca. Un pueblito ubicado en la IVta región de Chile en el Valle del Choapa.
Creo que ahí viví una de las mejores experiencias que me han tocado en la vida.
Ya me he ido antes a misiones y ninguna se puede comparar a la otra. Por mucho que se siga una misma línea de actividades e idas a misionar, la gente a la que se llega y con la que se convive y todo el crecimiento personal, son diferentes.
Volví hace unos cuatro días pero extraño demasiado muchas cosas.
Se viven momentos que son algo complicados de explicar. Hay mucha alegría, harto cansancio, a veces problemas y emociones fuertes. Tanto dentro como fuera del grupo misionero.
La gente a la que se llega a las casas no tienen idea de quienes somos nosotros. Solamente que somos misioneros católicos. A ojos cerrados te hacen pasar a sus casas y se comienza a hablar de la vida, de quienes conforman su familia, qué hacen y en fin, comienzan a salir una cantidad de temas inagotables. Se llega a tal punto en que comienzan a depositar una confianza inimaginable en uno. Te cuentan sus penas, sus problemas, sus alegrías, sus esperanzas y sus fracasos. Historias que se guardan para siempre y que te marcan. Es ahí cuando empezamos a hablar de Dios. De darles ese apoyo y fuerza. De animarlos. De felicitarlos, de darles alegría. Acompañarlos.
Esa familia o persona que has visitado, te toca y ya no puedes dejar de visitarla. Te preocupas por ella y todos los días la vas a ver aunque sea un ratito para poder llegar a otras casas. A veces no importa si nos quedamos muchas horas en una casa y solo alcanzamos a visitar esa. A veces eso es lo que corresponde porque te necesitan, y tú has llegado a escucharlos, a contenerlos. Esa ha sido tu tarea. A veces es tal el lazo que se forma, que es muy triste el día en que uno se despide de las familias a las que se visitó.
Las palabras salen de la boca como si alguien las hubiese puesto. Y así es en verdad. Alguien más poderoso y fuerte que nosotros lo ha hecho.
Aparte, se realizan talleres para niños, jóvenes y adultos. Cada uno con una temática diferente dependiendo de la edad.
Este año me tocó estar en el taller de niños y fue algo que me llenó demasiado. El cariño de ellos es algo muy gratificante. Te reciben muy alegres, ansiosos y se abalanzan encima para saludarte. Juegan contigo a tal punto de convertirte en uno más de ellos. Al despedirse, te dan besos algo baboseados, un abrazo muy apretado y esperan verte al otro día.
Si se termina cansado, es un cansancio muy gratificante. De satisfacción. De alegría.
También se divide al grupo misionero en comunidades. Tuve la suerte de estar en una comunidad que debía caminar bastante todos los días (aprox unas dos horas en total diarias). Porque ahí nos conocimos más que nunca. Éramos dos comunidades que día a día (dos veces al día) se enfilaba a Santa Rosa, dos comunidades que terminaron por convertirse en una sola. Y en la que se compartieron risas, bromas, secretos, y mucho más. Un privilegio que puede costar entenderlo. Porque sí, no era de lo más agradable caminar a las horas de más calor. Pero todo eso se olvidaba pues la conversación aceleraba el paso sin que nadie se diese cuenta. Al devolverse para almorzar, todos estábamos con el corazón infladito y las anécdotas hacían que todo pasara a segundo plano.
Bueno, esta canción me hace sentido por dos cosas.
Uno, la escuché por primera vez es una comunidad de servicio, es decir, cuando te toca ayudar en la cocina para preparar el desayuno, almuerzo y comida. Cuando te toca ordenar el lugar donde alojan todos. Solo por ese día no se sale a misionar.
Dos, su letra algo me recuerda a esa sensación de estar viajando en el bus hacia Salamanca el día en que partimos. Un lugar del que apenas tenía referencias más que las descripciones en Internet y a algunas cosas que me contó mi abuelo (que pocos días antes de partir, supe que ahí vivió cuando era chico). Ver una cantidad de caras que en un principio eran completamente desconocidas, pero que más tarde se convirtieron en grandes amistades.
Una sensación de incertidumbre porque no sabías que te esperaba para los próximos diez días.
Hoy puedo decir que han sido los mejores 10 días en lo que va del año.
Tengo unas ganas tremendas de volver el año que viene y me cuesta pensar que falta UN AÑO. Me cuesta pensar que es medio difícil volver porque la universidad me exige realizar la práctica. Me da pena y no sé si quiero pensar mucho en eso.
Foto: Henry C. Boys L.
Pero estoy contenta porque tuve la oportunidad de ir, de conocer gente maravillosa. De llegar a la casa de personas que terminaron por enseñarme muchísimo. De conocer un lugar que me dejó embobada y al que volvería sin pensarlo dos veces.
Cada año, Google lanza un vídeo con las imágenes y archivos de lo más buscado durante el 2012 en la web. Claro, búsquedas por medio del famoso Google. Y hace de eso, algo muy emocionante. Un Zeitgesit, del alemán:
Zeit=tiempo
Geist=espíritu
El espíritu del tiempo.
Es un racconto que resulta emotivo, conmovedor y emocionante. Tal como lo es ésta época del año. Éste día del año.
En esta ocasión, aparecen todos aquellos personajes famosos que fallecieron este año, tales como: Neil Armstrong, Whitney Houston, Andy Griffith, Ray Bradbury, entre otros.
También imágenes de los Juegos Olímpicos, del huracán Sandy, Palestina, el salto de Félix Baumgatner quien saltó a más de 39.068 metros de altura rompiendo así, la barrera del sonido. Y muchísimo más.
En fin, en palabras bonitas, son los ojos de Google puestos en el mundo.
A las 12 en punto, y simultáneamente, fue el lanzamiento de la XII versión del concurso 'Santiago en 100 palabras', ayer 27 de diciembre.
Tanto en Metro Estación Baquedano como en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM), se estuvieron repartiendo libros de bolsillo con la recopilación de los cuentos enviados entre el 2011 y 2012.
Para todos los que se animaban a leer su propio cuento o alguno de los que estaban publicados en el librito, podían inscribirse en un mesón y leerlo en público. Posteriormente, les regalaban un calendario 2013 con los mejores cuentos que se recibieron este año.
Algo que me gusta mucho de este concurso, es que cualquiera está llamado a escribir lo que se le antoje. Siempre y cuando sean historias que suceda en Santiago y con un máximo de cien palabras.
Son cortos, algunos son un balde de agua fría, otros situaciones de la vida diaria con distintos puntos de vista. Algunos son fantasiosos y este año hubo bastantes que los enviaron niños pequeños. Niños de seis años, por ejemplo.
Quise ir a Baquedano y el GAM. En ambos habían ilustradores dibujando lo primero que se les venía a la cabeza mientras los voluntarios a leer hacían lo suyo frente al público presente.
Una de las cosas que me llamó mucho la atención, fue que de repente salió a leer un ciego. Un hombrecito mediano que animadamente y sin miedo a nada dijo frente a todos que era ciego y que quería leer un cuento, un cuento creado por el. Traía una hoja que parecía en blanco, pero que en realidad, era una hoja que traía el famoso Braille.
A una velocidad impresionante, sus dedos avanzaban por esta hoja en blanco. El leía tranquilamente y el silencio era total. Creo que hasta dejé de oír las micros que pasaban por la Alameda.
Luego todos aplaudimos. Fue increíble.
Esto es lo entretenido del S100P. Lo fantástico de unir a miles de personas en la escritura y en el llamado a participar en un concurso tan sencillo como éste.
Desde ayer hasta el 8 de marzo, todos están llamados a participar con un máximo de 5 historias por persona. Lee las bases en la página web que dejo a continuación.
Yo ya mandé dos.
Hoy, por si no lo habías notado, es el último viernes del año. Y aunque suene bastante obvio, también es la última semana del año.
No sé si les pasa, pero que se acabe diciembre y empiece enero, trae una incertidumbre muy difícil de explicar. Por un lado, es agradable que se acabe un año y que comience otro porque se quedan atrás muchas cosas y vienen por delante un montón de otras. Por otro lado, viene esa angustia de solo segundos sobre lo que es comenzar otro año pues cada uno de éstos trae desafíos. Obstáculos que ignoramos por completo.
Es difícil describir que se siente cuando un año se termina.
No se compara, ah...para nada, pero también me resulta difícil escribir sobre Lana del Rey. Pero quiero compartir ésta canción.
Tan complicado me resulta escribir, pues harto que se ha dicho que ella es una moda, un producto, un envase...
Yo solamente creo que tiene un estilo muy retro, pero que se mantiene más actual que nunca. A lo mejor es eso lo que tantos admiran, envidian o critican de y en ella. Lana del Rey trae de vuelta la moda de ésa época. Peinados con harta laca, sonidos un tanto melancólicos, blusitas abotonadas hasta el cuello, vídeo clips con la imagen granulada y algo sucia...entre otros.
Quizás es eso...que sus vídeos son un revival de la moda de una década. Ella sería el medio para retroceder unos 25 años. Ella que recién estaba naciendo en ésa época. (Elizabeth Grant, su nombre real, nació en 1986)
Bueno, no digo nada porque nací mucho después que ella.
A veces es bueno no guiarse tanto por la crítica, es mejor hacer un juicio uno mismo, escuchar, pensar y luego leer críticas...ya leyendo un pedazo de ellas, siempre te van a predisponer.