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miércoles, 10 de julio de 2013

Cátedras libres: Aprender y enseñar con y por el gusto de hacerlo


El proyecto que nació en junio de 2012 gracias a Carlos Mancilla (23) y Diego Ramírez (23) y por un fuerte deseo de enseñar, propone entregar y compartir conocimientos entre un grupo de personas a las que les interesa un mismo tema a través de talleres. Los participantes se reúnen en determinada plaza, una sala de la Universidad de Chile, un café literario y comparten conocimientos por el gusto de enseñar.


¿Cómo surge éste proyecto de Cátedras Libres? Pues en otras oportunidades han mencionado que está ciertamente inspirado en el movimiento estudiantil.

Sí, en parte tiene que ver con las movilizaciones de los estudiantes pero también porque con Carlos (Mancilla; cofundador) siempre hemos creído que la educación es un pilar en la vida de las personas y si la hacemos más accesible, nos preocupamos de crear más vínculos, todos tendremos más oportunidades para aprender diferentes y más cosas.

¿Cómo fue tomando forma éste proyecto?

Partimos pidiéndoles a vecinos, amigos y familiares que quisieran participar, que lo hicieran dictando algo que supieran y que pudiera interesarle a otros. Luego, una vez que notábamos participación, le pedíamos a éstos que hicieran alguna clase o taller a cambio de lo que habían recibido.


¿Cuánto tiempo llevan dictando cátedras? ¿Cuántas personas han asistido aproximadamente?

Partimos en junio del año pasado. A la fecha llevamos nueve meses y casi unos 7000 asistentes.


Y de los que asistían ¿Cuántos ‘devolvían la mano’?

Al principio muy poco, un 10% creemos. Pero no exigimos que hagan una clase. En el fondo, para que el proyecto viva les pedimos que se motiven y participen, que se atrevan a dictar un taller.


Se dictan talleres de todo tipo, el primer taller fue de clases de alemán, hay de danza, de defensa personal, de cuidado de enfermos, ¿Exigen algún filtro para que alguien hable sobre algún tema?

Cuando alguien quiere participar, las personas nos cuentan qué cátedra quieren hacer. Si vemos que hay compromiso y lo vemos como alguien de confianza, le damos el pase. No tenemos filtros, puede hablarse de todo excepto de temas que atenten a un grupo de personas, la moral…
Pero todo aquello que fomente y promueva el conocimiento es apoyado por nosotros.


¿Hubo algunas dificultades para captar el interés de las personas?

(Piensa unos instantes)  Siempre hay mucha oferta de cursos de todo tipo y cuesta atrapar la atención de la gente, más todavía si faltan algunos recursos y muchas veces nos hemos dado cuenta que debemos mejorar los planes para que salgan bien. Este es un proyecto que queremos hacer ahora, aprovechar que somos jóvenes y estamos buscando el apoyo del gobierno, de fondos, de involucrar actores o personas reconocidas en lo que hacen, auspicios y difusión.


¿Qué lugares eligen para reunirse y hacer una cátedra?

Intentamos que sea lo más cerca de Plaza Italia porque para todos es fácil llegar. Generalmente usamos la Facultad de Arquitectura y Urbanismo (FAU) de la Universidad de Chile. Ésta facultad nos ha dado el apoyo y facilidades uno porque es una forma de atraer a la gente para que sepa que no sólo hay paros y movilizaciones y dos porque, en lo personal, no me gustaba ver tantas salas vacías. Lo veía como malgastar espacios que podían usarse para que otros las ocupasen en algo que de verdad valía la pena.
También nos juntamos en parques como el Balmaceda y en Cafés Literarios.

¿Qué otros proyectos aparte de Cátedras Libres tienen?

Ya están funcionando. Tenemos un preuniversitario social y biblioteca. Ambos funcionan gratuitamente. Tenemos voluntarios y hemos notado alta participación. Creemos que es porque no hay una obligación de venir a aprender, sino que es el gusto por aprender el que los mueve, y el de obtener buenos resultados. Es acercar a las personas que menos pueden pagar clases para preparar las pruebas, de una manera diferente. La biblioteca funciona intercambiando libros cada cierto tiempo en determinados lugares.


Define Cátedras Libres en una sola frase...

Un gran sueño. Aún somos jóvenes y tenemos el tiempo para dedicarnos a esto y que resulte, para que después sea algo más grande. Por lo pronto, lo que más me interesa es que la gente participe y lo conozca.





Diego Ramírez, fundador de Cátedras Libres en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile. 


Si quieres conocer más el proyecto y obtener información de dónde, cuándo y cómo se realizan los cursos, visita la página web http://www.catedraslibres.com/


Fecha de la entrevista: abril 2013

viernes, 22 de junio de 2012

ZERREITUG


El hombre de los dioramas

Muchas veces al entrar a cualquiera de las estaciones del Metro como Tobalaba, Universidad de Chile o Calicanto, nos habremos encontrado con la sorpresa de ver unas pequeñas recreaciones de algún momento de la historia de Chile. Figuras de madera talladas, pintadas y dispuestas para que formen casi una fotografía tridimensional de algún hecho en particular. Este es el hombre que a punta de pasión nos acerca la Historia de un modo peculiar e interesante.

De su apodo solo dice que no sabía como ponerle a la primera de todas las figuras que una vez creó. ‘Empecé a jugar con algo tan sencillo como mi apellido, lo di vuelta y bueno...pensé que sería un buen sobrenombre. Difícil de olvidar, ¿no crees?’ Así es Rodolfo Gutiérrez. Simple y amistoso, cercano pero algo tímido al hablar. Le baja el perfil a muchos de sus trabajos y no pretende ser un aporte para la sociedad con sus dioramas, aunque sabe que lo serán a largo plazo. ‘Si pretendiera ser un aporte, sería sobreestimar mucho mi trabajo y en verdad es solo un trabajo que me gusta mucho’.

En su casa, ubicada en El Arrayán, todos los adornos han sido hechos por él. Tableros de ajedrez, cuadros, pisapapeles, hasta un mascarón de barco.

Zerreitug estudió Contabilidad, terminó su carrera pero nunca la ejerció. Desde que se dio cuenta de que vendía sus figuritas y ganaba lo suficiente, destinó su vida al tallado. ‘Me gusta dibujar desde muy pequeño, luego pasé al tallado y así poco a poco a los dioramas’.

Ahora se encuentra trabajando a toda máquina en el próximo diorama que será instalado en la Plaza de Armas de La Serena. En junio de 2011 se encontraron restos de una diaguita rodeada de dos camellos. Eventualmente se trató de un entierro.
Rodolfo lo recreará.

Zerreitug trabaja solo, nadie más que historiadores le ayudan en el proceso de estudio sobre un tema. Ellos entregan detalles que a nadie le interesan pero que marcan la diferencia.

Rodolfo trabaja con madera de pino insigne, la cual es más fácil de tallar y se logran mejores detalles.

Para trabajar se pone horarios. Se despierta temprano y le dedica gran parte del día . Termina a las siete de la tarde pero si está tallando muy entusiadmado, lo hace hasta el cansancio. Cuando es minuto de pintar las figuras, solamente lo hace con luz natural.

Algunas de las piezas terminadas, las deja máximo dos días de lado. Luego vuelve a verlas y revisa todo lo que según él está mal. Vuelve a tallar, pinta de nuevo. No se queda conforme hasta que todo esté perfecto. Gutiérrez explica que no es conveniente apurar el trabajo, si es necesario duerme siestas entremedio, pero se toma el tiempo que estime conveniente. ‘A veces, una sola figura me toma tres días, incluso una semana. Un diorama me toma seis meses terminarlo’.

Estuvo nominado al Premio Nacional de Artes Plásticas, no obtuvo el galardón, pero considera que habría sido un gusto que lo consideraran pues jamás se ha ganado un reconocimiento. A pesar de esto, es un orgullo que le pidan hacer dioramas y que los exhiban en salones de arte y galerías.








      

jueves, 21 de junio de 2012

Jose Luis Vergara. Arte y Filosofía. VIDEO


Tres semanas atrás entrevistamos con una amiga de la universidad a un personaje bien especial.
Vive sin luz eléctrica y por ende sin televisor ni teléfono. No lee la prensa porque no les gusta.
Vive solo y dedica las horas del día a pintar, leer mucho y reflexionar.
Lo visitan sus amigos, se ve con sus familiares y recibe en su casa a cualquiera que le toque la puerta. Sí, a cualquiera. No tiene problemas en recibir a la persona que sea. Es más, su casa no tiene rejas, solamente una puertecita de madera bien artesanal. Vive en un barrio bien acomodado y tiene una casa bien bonita.
En este vídeo no muestro eso, pero creo que son características necesarias para que se entienda casi todo este trabajo.

Se sorprenderán por sus cuadros. No los vende, los dona.
Le pedimos si nos podía dibujar o pintar algo por pequeño que sea. Fue imposible porque solo pinta cuando está solo. 'No me gusta pintar cuando estoy en compañía'.

El es José Luis Vergara.
No responde directamente las preguntas, de hecho a él le gustó preguntarnos harto, sorpende con sus respuestas y deja pensando. No se cansa de hablar y tiene harto que contar, historias y anécdotas que no aparecen aquí porque debíamos hacer este vídeo con una duración determinada. Además no pudimos rescatar muchas tomas porque lo vinieron a buscar para ir a almorzar con su familia.

Jose Luis es bien particular, un tipo genial. No sería una pérdida de tiempo ir a visitarlo de nuevo.


CLICK AQUÍ PARA VER EL VIDEO!





sábado, 9 de junio de 2012

De mi archivo como estudiante de periodismo


No sé si lo habré dicho alguna vez. Estudio Periodismo. Voy en el tercer año de mi carrera, en la mitad! Tengo una especie de amor y odio hacia mi carrera. Hay días en que salto de alegría contándole a todo el mundo que la AMO, y otros en los cuales prefiero no saber nunca jamás de ella.
No soy la única, a muchos les pasa lo mismo y en todas las carreras es muy común.
Este año me ha tocado reporteo duro y parejo. Me da un dolor de guata gigante cuando la profesora nos da un tema a reportear.
Algunos de los trabajos los he gozado intensamente, otros los he sufrido.
Me han cerrado puertas, he ido a lugares y fuentes equivocadas, he tenido que sacar tanta personalidad como nunca creí que tendría. Otras veces es tanto lo que me meto en el tema, que quiero saber mucho más aún. Preguntar hasta que se me agoten las ideas y ya no tenga nada más que preguntar.

Reportear es un parto. Se hace eterno y a la vez demasiado rápido. Hay que tener la mente a mil por hora porque si tu foco no te resulta, tienes que rápidamente cambiarlo o jugártelas por conseguir una buena fuente y noticia  ya que tienes un plazo determinado para entregar tu trabajo. Fuentes a las cuales recurrir y otras con las cuales contrastar tu información.
Mejor otro día hablo de ésto...o mejor no.

Hoy quiero compartir uno de esos trabajos que tuve que hacer este semestre.
Nos dieron como tarea elegir a un personaje. Familiar, amigo, etc...el que quisiéramos. PERO, ese personaje tenía que tener algo interesante que contar. Nos dieron una semana. Cabecée, pensé QUIÉN podría ser, hice una lista con todas las personas que conocía y que a mi parecer tenían algo entretenido y novedoso que contar, algo interesante.

Hasta que di con mi vecino. Sí, lo tenía al lado. Busqué como loca y lo tenía a 2 pasos de mi casa.
Sí que tenía una tremenda historia para contar.

El iba de sobrecargo en un avión hace algunos años y le tocó enfrentar un secuestro. Y lo frustró.
Aquí su historia...


El primer y único vuelo con intento de secuestro en Chile, logró ser frustrado por el sobrecargo Óscar Briones en noviembre de 1969. Dos menores de edad armados, intentaron desviar el vuelo que inicialmente se dirigía a Punta Arenas, hacia La Habana con el objetivo de acompañar a Fidel Castro en su revolución. Sin forcejeos ni actos de violencia, Briones logró controlar la situación.

A pesar de que en esa ocasión no hubo heridos ni actos de violencia, las medidas se seguridad en aeropuertos y aviones han aumentado considerablemente de acuerdo a los hechos que han marcado en profundidad la historia de los vuelos. Cabe recordar el gran secuestro y atentado a las Torres Gemelas en Nueva York en septiembre de 2001, tras este incidente los aeropuertos aumentaron fuertemente los controles de ingreso y salida de todos sus pasajeros.

En un plazo aproximado de cuarenta años se han impuesto nuevas medidas de seguridad ó tornado más estrictas las ya existentes. Todos aquellos que realicen un viaje en avión deben cruzar por un detector de metales y entregar sus bolsos de mano para su revisión en máquinas de rayos X. No se pueden ingresar ciertos elementos como aerosoles, geles o artículos punzantes, ni alimentos que tengan prohibida la entrada a ciertos países, y menos el ingreso de armas, entre otros. Aquellos que infringen alguna de las normas establecidas son sancionados y no se les devuelve aquello que traen. Cuando superan las normas de manera extrema, se les prohíbe la entrada o salida del avión y/o el país.

No es frecuente el secuestro de aviones y menos que éstos sean frustrados. Óscar relata-‘’Este es el primer avión en la historia de raptos que logró ser recuperado. Por esos años estaba muy de moda secuestrar aviones y dirigirlos a Cuba. En Brasil y Argentina todos habían tenido éxito y llegaban a una isla cercana a La Habana ya que en esa época cualquier ingreso era muy difícil estaba prácticamente prohibido’’.

El avión Caravelle a turbina comenzaba su viaje a las 8.00 AM hacia Punta Arenas en noviembre de 1960 despegando desde Pudahuel. Setenta pasajeros, entre ellos niños y extranjeros, se encontraban a bordo. A los pocos minutos del despegue y cuando el avión ya había alcanzado una altitud suficiente, Pedro Varas y Patricio Dagach de 17 y 14 años respectivamente, encañonaron al sobrecargo Óscar Briones y le solicitaron que los llevara a la cabina del piloto pues querían desviar el vuelo hacia Cuba.

Briones no opuso resistencia y los condujo al ‘cockpit’. Ahí conversó con los pilotos y les explicó las intenciones de los menores. ‘Nunca tuve miedo pues siempre tuve la seguridad de que nada pasaría, eran dos menores pintamonos y debíamos ocultar lo que pasaba para no preocupar a los pasajeros’- cuenta con serenidad.

Su familia y cercanos lo describen como un hombre tranquilo, responsable y de vida familiar, siempre es muy atento con las necesidades de sus vecinos y participa activamente como ministro en la parroquia cercana a su casa. Todas estas cualidades dan a entender como pudo manejar la situación de rapto.

‘Cuando estábamos por llegar a Antofagasta, convencí a los secuestradores que aterrizáramos para que permitieran la bajada de pasajeros con niños y guaguas pues así se facilitarían las cosas.’ Tras una falla en una de las turbinas, tuvieron que cambiarse de avión. En la torre de control ya tenían aviso de lo que ocurría pero siempre se mantuvo la calma. Al cambiarse de avión Óscar redactó una lista con alimentos y cosas básicas que necesitarían para estar en Cuba pues los abandonaban en la Isla y los dejaban con lo que llevaban puesto.

‘Una vez que el avión despegó con destino a Guayaquil, me percaté de que los secuestradores estaban distraídos y fue en ese momento que con otro compañero logramos reducirlos. Los atamos a lo que pudimos y retornamos a Santiago, a Chile. Aquí nos recibió en la tarde, el Presidente Frei Montalva’.

Óscar, a medida que relata su historia, es más bien sencillo. Le baja el perfil y no se siente un héroe. ‘No sucedió nada que haya que lamentar y todo transcurrió sin problemas. Los secuestradores eran más chicos que yo y lo hacían por moda. Lo principal era mantener la calma y la seguridad de los pasajeros’.